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Gregorio Romero Sánchez
Servicio de Patrimonio Histórico.
Dirección General de Cultura de la
Comunidad Autónoma de la Región de Murcia
Introducción
Siguiendo con los objetivos propuestos en el borrador
del Plan de Estructuración de la Protección del Patrimonio
Paleontológico regional realizado en 1998, resulta imprescindible
abordar un estudio sobre el estado, nivel de conocimieno y catalogación
actual de los yacimientos y colecciones paleontológicas de la Región
de Murcia. Dicha evaluación se inserta entre las actuaciones convenientes
para la ejecución y puesta a punto del proyecto GISAD, proyecto
de carácter transnacional en el que participa la Región
de Murcia y coordinado por la Región Autónoma del Valle
de Aosta en Italia, y en la actualidad presentado para su aprobación
en el marco de la iniciativa Interreg III B Medocc.
Los objetivos de este informe son los siguientes:
A. Estado de Catalogación de yacimientos y colecciones paleontológicas.
B. Estado de Conservación y difusión de los bienes paleontológicos.
C. Síntesis de los proyectos y actuacioens paleontológicas
realizadas hasta la fecha.
D. Marco legal del Patrimonio Paleontológico en la Región
de Murcia.
Estado de Catalogación de yacimientos y colecciones paleontológicas
El Patrimonio Paleontológico de la Región de Murcia
Gracias a sus características geológicas, la Región
de Murcia es muy rica en yacimientos paleontológicos desde el Triásico
hasta la actualidad principalmente. Algunos son importantes por haber
sido definidos como localidades tipo de nuevos taxones, mientras que otros
son fundamentales para establecer correlaciones estratigráficas
de carácter local, regional e incluso global. Hasta la fecha más
de 2300 especies de macrofósiles halladas en yacimientos murcianos
han sido citadas en diferentes revistas especializadas nacionales e internacionales,
así como en numerosas tesis doctorales publicadas en universidades
de varios países.
Desde el punto de vista histórico y cronológico, las primeras
referencias en las que se citan la presencia de fósiles de esta
zona se remontan a mediados del siglo XIX. Verneuil y Collomb en el año
1856 describen por primera vez los peces fósiles que aparecen en
las margas messinienses de Lorca. En 1874 Areitio cita varios ejemplares
de plantas fósiles descubiertos en los alrededores de los Baños
de Mula. A principios del siglo XX es Jiménez de Cisneros quien
en 1908 hace una primera descripción geológica y paleontológica
de la zona de Caravaca y Cehegín, y posteriormente Fallot en 1929
menciona, en sus numerosos trabajos sobre las características geológicas
del Subbético y Prebético, una gran cantidad de invertebrados
fósiles. Ya en la segunda mitad de este siglo el número
de hallazgos se incrementa de forma espectacular, aumentando al mismo
tiempo los trabajos publicados sobre yacimientos que se encuentran en
la Región de Murcia (Romero y Mancheño, 2000).
A continuación se enumeran algunos de los principales lugares de
interés paleontológico de Murcia, haciendo especial hincapié
en los yacimientos de vertebrados por su escasez en el registro sedimentario,
su importancia paleobiológica y su vinculación, en algunos
casos, con la historia del hombre.
Yacimientos de invertebrados fósiles
En el Trías destacan los afloramientos de calizas del Muschelkalk
situados en las proximidades de Calasparra, donde las asociaciones de
bivalvos, braquiópodos y sobre todo ammonoideos y nautiloideos,
permiten datar el Anisiense y Ladiniense, pisos muy poco conocidos en
las Cordilleras Béticas (Goy et al., 1996). Este afloramiento es
uno de los pocos de las Zonas Externas en los que se observa claramente
la unidad detrítica inferior que se sitúa estratigráficamente
por debajo de los carbonatos del Ladiniense-Carniense (facies Muschelkalk).
En el Jurásico destacan por su abundancia y alta concentración
en fósiles las calizas y margocalizas de las series subbéticas
que afloran en numerosos relieves montañosos. Es el caso de las
series descritas en Lúgar, Corque, Gavilán, Cabras, Burete
y Quípar dentro del Subbético Externo, y las sierras de
Pedro Ponce y Ricote pertenecientes al Subbético Medio. En todas
ellas aparecen ammonites que permiten levantar una bioestratigrafía
detallada del Lías, Dogger y Malm. Recientemente ha sido estudiada
la sección de Malvariche en Sierra Espuña, considerada como
referencia para el Jurásico del Dominio Maláguide de las
Zonas Internas Béticas. La buena calidad de las sucesivas unidades,
con escasa distorsión tectónica, y la presencia de varios
niveles fosilíferos con ammonites en esta sección permiten
reconocer tres niveles: Domeriense medio, Calloviense inferior y Kimmeridgiense
inferior.
Al igual que en el Jurásico, los materiales cretácicos presentan
una rica fauna de ammonites y belemnites, además de braquiópodos,
crinoideos y equinoideos. De entre las series más importantes hay
que destacar la sección de Río Argos-1 (Caravaca), propuesta
por Sandoval, Company y Tavera (2001) como estratotipo de referencia del
límite entre los pisos Hauteriviense y Barremiense. Dicha sección
presenta una magnífica exposición, sin alteraciones sinsedimentarias
ni tectónicas importantes, y ha proporcionado una abundante, variada
y bien preservada fauna de ammonites que ha permitido establecer un esquema
bioestratigráfico de alta resolución en el que se pueden
ubicar de forma precisa tanto el evento que define este límite
como los niveles de primera o última aparición de otros
muchos taxones significativos.
En el Prebético Medio destacan los afloramientos de rudistas cretácicos
de la Sierra del Cuchillo en Yecla y de la Sierra de Sopalmo en Jumilla.
En esta última aparece también Montlivaltia multiformis
(descrita hasta el momento sólo en Bulgaria y Rumanía),
que se muestra como un marcador potencial del Aptiense inferior de la
margen europea del Tetis, tanto para los carbonatos someros como para
los de plataforma externa.
En el Paleógeno encontramos los yacimientos eocenos de macroforaminíferos
(Nummulites y Alveolinas) del Maláguide de Sierra Espuña
y del Cerro del Castillo en Mula.
Otro lugar de interés paleontológico del Eoceno lo encontramos
en el Barranco del Gredero (Caravaca) donde afloran series turbidíticas
profundas en las que aparecen abundantes ejemplares de icnofósiles
bien conservados, cuyo estudio permite obtener información sobre
algunos aspectos paleoecológicos o paleoambientales concretos.
Durante el Mioceno superior (Tortoniense y Messiniense) las cuencas neógenas
de las Cordilleras Béticas formaban una compleja y cambiante paleogeografía,
con una serie de corredores, galerías y cuencas interconectadas
alrededor de grandes islas y archipiélagos. Alrededor de esta intrincada
paleogeografía se formaron una gran cantidad de cuerpos de arrecifes
coralinos. Los ejemplos más espectaculares y mejor conservados
los encontramos en la cuenca de Fortuna: arrecifes de Comala, Rellano,
Canteras de Molina de Segura, Cabezo del Desastre, etc. Destacar también
los que aparecen en la vertiente septentrional de la Sierra de Carrascoy,
Rambla Salada de Alcantarilla y Cabezo de Anaón en la zona de Mula
y, por último, los arrecifes de Aledo y Las Canteras dentro de
la cuenca de Lorca. Se trata de bioconstrucciones compuestas básicamente
por colonias de morfología diversa de Porites sp. y Tarbellastraea
sp., que se instalan normalmente sobre fondos detríticos. Asociada
a estos arrecifes aparece, en los depósitos calcareníticos
litorales y de plataforma somera, una abundante fauna de lamelibranquios
(Spondylus sp., Lithophaga sp., Chlamys sp., Crassostrea crassisima, Ostrea
sp., Panopea sp., Anomia sp., etc.), gasterópodos (Conus sp., Cerithium
sp., Trivia sp., etc.), equinodermos (Cidaris sp., Clypeaster sp., Schizaster
sp., etc.), dientes de peces y fragmentos de crustáceos. De gran
interés taxonómico son los numerosos yacimientos de esponjas
silíceas tortonienses que encontramos en Pliego, Tercia, Mazarrón
y Ulea, donde han sido descritas nuevas especies de estos organismos.
Por último, el Plioceno aparece muy bien representado en las proximidades
de Águilas y Mazarrón, donde existen yacimientos muy ricos
en bivalvos, gasterópodos, braquiópodos, briozoos, crustáceos
y equinodermos, que indican unas condiciones ambientales muy concretas.
Yacimientos de vertebrados fósiles
A continuación se describen, de forma resumida,
los principales yacimientos de vertebrados fósiles conocidos en
la Región de Murcia:
- Yacimiento de Molina de Segura
Consiste en un yacimiento de micromamíferos continentales
correspondientes a la parte alta del Messiniense. La sección mejor
conocida es la de Chorrico, que ha proporcionado una asociación
fósil correspondiente al Turoliense superior (MN 13) y que incluye
las siguientes especies: Stephanomys sp., Occitanomys sp., Apodemus sp.,
Ruscinomys sp. y Apocricetus sp. Esta sección, junto con la de
Librilla, son de extraordinario interés para conocer la secuencia
de eventos climáticos y paleoambientales que se desarrollaron en
esta parte del Mediterráneo hace 5-6 millones de años.
- Yacimiento de Librilla
Al igual que el anterior, se trata de un yacimiento
en el que se han descrito varias series cuyos niveles presentan unas condiciones
inmejorables para el muestreo y la prospección de microvertebrados.
Los fósiles aparecen en una unidad continental formada por margas
y margocalizas lacustres que en ocasiones puede llegar a alcanzar los
1000 metros de potencia. En la sección del Sifón de Librilla
aparece Apodemus sp. y Stephanomys sp. También ha proporcionado
Paraethomys miocaenicus, roedor asociado con la primera entrada de Paracamelus
aguirrei (camello) en Europa, lo que permite situar este evento con mucha
precisión en la escala cronoestratigráfica.
Además de micromamíferos se han encontrado restos de macrovertebrados
de gran interés como los primeros restos ibéricos de Palaeonaja
aff. depereti (Ophidia, Elapidae), así como Hipparion gromovae
gromovae e Hipparion concudense (Equidae) y Parabos cf. cordieri (Bovidae),
junto a restos indeterminables de Mastodontidae, Suidae, Bovidae y Camelidae,
distinto este último de la única especie previamente conocida
en el Mioceno Eurasiático. La asociación faunística
permite detectar la existencia de un cambio faunístico importante
que justificaría el uso de la edad de mamíferos Ventiense
(Mioceno superior).
- Yacimiento de La Alberca
En este yacimiento el horizonte en el que aparecen restos
de mamíferos se encuentra perfectamente encuadrado por dos formaciones
marinas miocenas. Se sitúa en el flanco noroeste de la Sierra de
Carrascoy, al sur de la pedanía de La Alberca. La fauna de vertebrados
es la siguiente:
Mamíferos: Mastodon sp., Hipparion sp., Rhinocéridae ind.,
Gazella sp., Protragoceras sp., Cérvidae ind., Sivathérinae
ind. (cf. Birgerbohlinia). Esta asociación permite atribuir al
yacimiento la edad de Vallesiense (Mioceno superior). Además, se
han encontrado pequeños mamíferos roedores: Cricetus cf.
kormosi, Stephanomys aff. donnezani, Hispanolagus crusafonti y Prolagus
sp.
Reptiles: placas dérmicas de cocodrilo y tortuga, así como
vértebras de ofidio.
- Yacimiento de La Paloma
Situado aproximadamente un kilómetro y medio
al oeste del anterior, al sur de la llamada Venta de la Paloma. Su posición
estratigráfica es idéntica o ligeramente superior a la del
yacimiento de La Alberca. Aquí se encontró una hemimandíbula
de Decennatherium pacheoi, provista de la dentición primaria y
de algunos de los primeros molares. Esta jirafa es típica del Vallesiense–Turoliense
(Mioceno superior). Además, en los materiales detríticos
se han encontrado varios ejemplares de tortugas gigantes conocidas como
Cheirogaster bolivari (Mancheño et al., 2002). Al igual que el
anterior, la fauna de roedores presente en este yacimiento de La Paloma
tiene un gran interés paleontológico ya que permite correlacionar
las formaciones marinas del Mioceno terminal de estas regiones con otras
que se localizan en el Levante español (Aspe, Crevillente, Guardamar
del Segura ...).
- Yacimiento de Fortuna
Situado en las proximidades del caserío conocido
como Casa del Acero, este yacimiento ha proporcionado una amplia lista
faunística de vertebrados típica del Turoliense medio: Petenyiella
repenningi, Schizogalerix sp., Echinosoriciane indet., Ruscinomys sp.,
Kowalskia sp., Parapodemus barbarae, Occitanomys adroveri, Valerimys turoliensis,
Eliomys cf. truci, Atlantoxerus sp., Hipparion concudense sp., Metailurus
sp., Cervidae indet., Boselaphini indet. y Mastodon sp. El estudio de
la secuencia de localidades en esta zona ha permitido el establecimiento
de correlaciones de primer orden entre la sucesión de faunas de
mamíferos continentales y la escala biocronológica marina,
lo que le confiere un gran interés paleontológico.
- Yacimiento de la Sierra de Quibas (Abanilla)
Se encuentra en el relleno de una cavidad kárstica
en calizas del Lías, en la ladera sureste del extremo oriental
de la Sierra de Quibas. Ha proporcionado una amplia lista faunística
constituida por 53 especies repartidas entre gasterópodos, miriápodos,
anfibios, reptiles, aves y mamíferos. En el conjunto de los gasterópodos
destaca Palaeoglandina. Dos de las especies de aves determinadas Gypaetus
barbatus y Geronticus eremita, y una de las serpientes, Elaphe cf. E.
scalaris, apenas se hallan representadas en el registro fósil.
Entre los mamíferos posee especial relevancia la presencia del
cercopitécido Macaca sylvanus. La asociación de los taxones
Arvicola deucalion, Castillomys rivas rivas, Eliomys intermedius, Equus
altidens y Capra sp. aff. C. alba permite la correlación con Orce
3 y Venta Micena, entre otros. El yacimiento de Quibas puede situarse,
por tanto, antes del final del Pleistoceno inferior, con una antigüedad
entre 1.3 y 1 Ma.
Se trata del yacimiento de vertebrados fósiles más importante
descubierto en la Región de Murcia por la abundancia y diversidad
de especies fósiles encontradas. Por este motivo, el Servicio de
Patrimonio Histórico de la Dirección General de Cultura
decidió declararlo como Bien de Interés Cultural en el año
2000.
- Yacimiento de Cueva Victoria (Cartagena)
Es un yacimiento de gran interés por la riqueza
y variedad de la fauna, situándose en un período de tiempo
(alrededor de 1.3 Ma) en el que en Europa occidental no son muy abundantes
los yacimientos con macro y micromamíferos. Es un yacimiento de
tipo kárstico con un modelo de acumulación muy singular:
cubil de carroñeros, que permite, por su rareza, avanzar en aspectos
tafonómicos y paleoecológicos del Pleistoceno. La fauna
de Cueva Victoria incluye: Allophaiomys chalinei, Apodemus aff. mystacinus,
Eliomys quercinus ssp., Castillomys crusafonti, Mammuthus meridionalis,
Equus stenonis stenonis, Stepharorhinus etruscus, Homotherium crenatidens,
Meganthereon cultridens, Canis etruscus, Pachycrocuta brevirostris, Panthera
gombaszogensis, Vulpes sp., Canis (Xenocyon) lycaonoides , Lynx spelaeus,
Panthera schaubi, Acinonyx sp., Megaceros savini, “Cervus”
elaphoides, cf. Capra sp., Ovibovini indet., Bovini indet.
Ha aparecido también restos de fauna africana, representada por
un premolar y un molar de Theropithecus sp. Pero sin duda lo más
importante de Cueva Victoria es el hallazgo de varios restos humanos del
Pleistoceno inferior.
Junto con Orce forman el conjunto de yacimientos más importantes
de Europa occidental para el estudio de los homínidos del Plio-Pleistoceno.
- Yacimiento de la Sima de las Palomas del Cabezo Gordo
(Torre Pacheco)
En este yacimiento se han encontrado más de cien
restos de Homo sapiens neanderthalensis que representan un avance considerable
en el conocimiento de la Paleontología Humana. Ha proporcionado
numerosos dientes sueltos, fragmentos de huesos temporales, frontales,
occipitales, cigomáticos, parietales, vertebrales, además
de fragmentos de húmero, fémur, peroné y metacarpiano
o metatarsiano. Además de los restos de homínidos neandertalenses,
fueron recuperados importantes elementos musterienses del Paleolítico
Medio y abundantes restos paleontológicos de la fauna del Pleistoceno
superior que incluye elefante, rinoceronte, león, pantera, uro
o bisonte, équido (caballo y asno), cabra hispánica, ciervo,
corzo, lince, zorro, nutria, liebre y tortuga. Es un yacimiento de valor
excepcional al igual que el de la Cueva Negra (Caravaca).
- Yacimiento de Cueva Negra de La Encarnación
(Caravaca de la Cruz)
En los trabajos de excavación se han encontrado
varias piezas dentarias de Neanderthal, un cúbito y un hueso cigomático.
También se descubrió la parte de un hueso frontal con las
dos astas de Megaceros, ciervo gigante que se consideraba extinguido en
la Península hace al menos 75.000 años. Similar antigüedad
del Pleistoceno superior antiguo es coherente con el cráneo y mandíbula
del rinoceronte de la estepa, Dicerorhinus hemitoechus , y la mandíbula
de elefante, probablemente Elephas antiquus cf. namadicus. Se han clasificado
4.500 huesos de mamíferos, casi mil de aves y 650 entre tortuga
y otros reptiles.
- Yacimiento de El Alamillo (Puerto de Mazarrón)
Se trata de un yacimiento en el que se encontró
el cráneo fósil de un Metaxitherium forestii, mamífero
marino del grupo de los Sirenios que vivió durante el Mioceno superior-
Plioceno inferior. Su estado de conservación es muy bueno manteniendo
los dos colmillos por completo. Además, en este yacimiento se han
descubierto otros fósiles importantes como el cráneo de
una especie de ave marina extinguida del grupo de las alcas que actualmente
se encuentra en estudio. El paraje de El Alamillo ha sido completamente
modificado por la construcción de urbanizaciones, lo que provocó
la pérdida del nivel donde fueron localizados los fósiles
de vertebrados.
- Yacimiento de La Hoya de la Sima (Jumilla)
Se trata de un yacimiento de huellas de mamíferos
que aparecen sobre unos yesos lacustres y en el que se han diferenciado
pisadas de Hippipeda y Megapecoripeda dejadas por grupos de équidos
y de pecorinos, de comportamiento gregario, además de pisadas aisladas
de Carnivoripeda y de Proboscipeda. La microfauna encontrada en los niveles
infrayacentes es de carácter marino y marca la base del Tortoniense
superior. El paso de condiciones marinas a continentales en la zona pudo
estar relacionado con la Crisis de Salinidad del Messiniense. El interés
paleontológico de este yacimiento de icnitas estriba en que se
trata del único conocido de edad Mioceno superior (Tortoniense-Messiniense),
y es el primero descubierto en España donde se observan pisadas
de Hipparion.
En el año 99 se elaboró un proyecto de puesta en valor del
yacimiento que sirvió de base para la aprobación de fondos
del programa LEADER II. Hasta el momento se ha conseguido vallar el recinto
del yacimiento, proteger las icnitas fósiles con una estructura
metálica e impermeabilizar y consolidar el sustrato de yesos donde
aparecen las pisadas.
- Yacimiento de Campos del Río
Se trata de un yacimiento de peces fósiles del
Messiniense marino que se encuentra en la cuenca de Archena-Mula. Se sitúa
aproximadamente a tres kilómetros al sur-sureste de Campos de Río,
pudiéndose observar los niveles fosilíferos en la margen
derecha del canal trasvase Tajo-Segura. Las especies encontradas en este
yacimiento son: Sardina crassa, Alosa sp., Spratelloides gracilis, Atherina
boyeri, Gobius sp., Arnoglossus cf. laterna, Trachurus sp., Mugil sp...
Este yacimiento puede interpretarse como un lugar de freza, en el cual
predominan los géneros Gobius y Spratelloides.
- Yacimiento de La Serrata (Lorca)
En este caso los peces fósiles aparecen en varios
puntos de La Serrata y en la rambla de la Quintilla. El nivel fosilífero
corresponde a unos materiales denominados diatomitas, ricas en alevines
de teleósteos entre los cuales la especie Spratelloides gracilis
es preponderante. También aparecen peces fósiles en unas
margas sulfurosas masivas que contienen principalmente individuos subadultos
de Sardina crassa y Alosa elongata. La información que nos facilita
esta asociación fósil nos lleva a considerar la cuenca de
Lorca como una cuenca marina poco profunda, parcialmente aislada de altamar
por un umbral y, periódicamente, sometida a variaciones moderadas
de profundidad.
Es un yacimiento con una importante componente histórica ya que
sus fósiles son citados por primera vez por Verneuil y Collomb
(1856) y posteriormente por Botella (1868), considerándose la primera
descripción paleontológica conocida y publicada de un yacimiento
murciano. Además, la primera colección de fósiles
de la que se tiene noticia estaba formada fundamentalmente por numerosos
ejemplares de peces de La Serrata.
- Yacimiento de la Sierra de Columbares (Murcia)
Este yacimiento se encuentra situado a quince kilómetros
de Murcia, junto al Collado de los Ginovinos (Sª de Columbares).
Al igual que ocurre en Lorca, los peces fósiles aparecen en un
pequeño estrato de diatomitas de siete centímetros de espesor
que aparece intercalado en un banco de margas de cuatro metros de potencia
aproximadamente. La ictiofauna messiniense de la Sierra de Columbares
se caracteriza por la presencia de Alosa elongata, Spratelloides cf. gracilis,
Paralepis albyi, Myctophum licatae, Myctophum dorsale, Bregmaceros albyi,
Atherina sp., Lepidopus sp. y Arnoglossus abropteryx.
Los tres yacimientos de peces fósiles del Messiniense (Lorca, Campos
del Río y Columbares) poseen un alto valor paleontológico.
El excelente estado de conservación de los ejemplares, así
como la escasez de yacimientos de este tipo hacen de ellos lugares de
interés paleontológico excepcionales. Actualmente se están
llevando a cabo los trámites para declararlos de Bien de Interés
Cultural.
Entre los yacimientos más importantes de flora fósil destacan
el de Rambla Salada (Fortuna), el del Fenazar (Molina de Segura) y El
Tale (Abanilla). En los tres nos encontramos con troncos silicificados
de palmeras de edad Messiniense (6.5-3 millones de años), cuyo
principal interés reside en las implicaciones paleoambientales
del nivel estratigráfico en el que se encuentran, ya que su presencia
indica un episodio de emersión y desecación intramessiniense
de la cuenca de Fortuna. Se trata de tres yacimientos excepcionales tanto
por su interés geológico y paleontológico como por
la escasez en el registro sedimentario de este tipo de restos fósiles.
En total han sido más de dos mil trescientas especies fósiles
las que han sido recogidas en una base de datos procedentes de tesis doctorales,
artículos de revistas y monografías, tanto nacionales como
internacionales. Todo esto demuestra la indudable riqueza de nuestro Patrimonio
Paleontológico, siendo precisamente esta importancia la que nos
obliga a trabajar para asegurar la protección de los yacimientos,
su estudio y difusión al resto de la sociedad.
Colecciones paleontológicas
El Patrimonio Paleontológico comprende, por un
lado, el patrimonio inmueble, formado por el conjunto de yacimientos paleontológicos,
afloramientos y lugares señalados por su interés paleontológico.
Por otro lado, el patrimonio mueble, constituido por las colecciones paleontológicas
alojadas en museos, departamentos universitarios, centros de investigación,
colecciones particulares, centros de enseñanza públicos
y privados, centros de exposición y salas locales. Se ha llevado
a cabo una labor importante en lo que se refiere al control y seguimiento
del Patrimonio Paleontológico Mueble, es decir, las colecciones
de fósiles que se encuentran tanto en manos privadas como públicas.
En la Región de Murcia son varios los museos locales que albergan
colecciones de fósiles, fruto de donaciones de aficionados o coleccionistas
en algunas ocasiones, y en otras, producto del requisado por parte de
la Guardia Civil de ejemplares destinados a la venta. Hasta el momento
se conocen las colecciones de los museos municipales de Cehegín,
Lorca, Cieza, Calasparra, Ceutí y Jumilla, así como la que
se encuentra en el Departamento de Geología, Química Agrícola
y Edafología de la Universidad de Murcia. Algunas de estas colecciones
se encuentran sin clasificar, por lo que sería conveniente llevar
a cabo la clasificación y catalogación de los ejemplares
fósiles con el objetivo de su exposición en salas acondicionadas
a tal efecto. Por otro lado, una de las colecciones de fósiles
más antiguas de la que se tiene noticia en la Región de
Murcia es la que en su día formó un profesor de Lorca y
que aparece citada ya a mediados del siglo XIX. Por desgracia, todas los
ejemplares desaparecieron cuando la colección fue donada al I.E.S.
Alfonso X El Sabio de Murcia.
En este apartado hay que destacar la mayor y más completa colección
de fósiles de la provincia que se encuentra en la sede-museo de
la Asociación Paleontológica Murciana, y que puede ser visitada
en el I.E.S. Severo Ochoa de Los Garres. Esta colección ha sido
recientemente registrada en una base de datos en la que se ha incluido
un inventario con los más de cuatrocientos ejemplares fósiles
que se encuentran actualmente en exposición, cada uno de ellos
fotografiados y documentados. Citar también la colección
de peces fósiles de la Asociación Paleontológica
de San Javier, con espectaculares ejemplares que han sido perfectamente
clasificados con la inestimable ayuda del profesor francés Jean
Gaudant.
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