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EL MUSEO MUNICIPAL JERÓNIMO MOLINA

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Hernández Carrión, Emiliano

Los antecedentes del Museo Municipal “Jerónimo Molina”, los encontramos publicados en un libro conmemorativo de Semana Santa de 1944, donde se cita el proyecto del alcalde del momento, de constituir un museo municipal, cuya primera sección estará dedicada a la arqueología y la prehistoria de Jumilla, citando la existencia de una pequeña colección de materiales arqueológicos, procedente de los yacimientos de El Prado, Cabezo del Yeso y la Cueva del Peliciego.

El Museo se fundó oficialmente el 19 de enero de 1956, por un acuerdo de Ayuntamiento Pleno, a propuesta de Jerónimo Molina García, quien años antes lo había creado en el aula de su escuela unitaria para niños, donde acumulaba, como material didáctico, rocas, minerales, fósiles, algún elemento exótico, como la piel de anaconda, regalo de un amigo personal del Sr. Molina y diverso material arqueológico, recogido en superficie de unos pocos yacimientos de la propia localidad de Jumilla.

En la misma sesión plenaria, Jerónimo Molina, fue nombrado director honorario, cargo que desempeño infatigablemente hasta su desafortunada desaparición.

El primer lugar que ocupó su pequeña colección, constituida ya oficialmente en Museo, fue un aula del Instituto Laboral “Arzobispo Lozano”, de reciente construcción. Este material se vio muy pronto incrementado con el procedente de las excavaciones arqueológicas llevadas a cabo en el poblado ibérico de Coimbra del Barranco Ancho, durante la segunda mitad de los años cincuenta, así como por las reiteradas visitas que su fundador y sus alumnos realizaban al yacimiento calcolítico de El Prado.

La importancia del material acumulado en el nuevo Museo, permitió su incorporación al Régimen General de Museos de la Dirección General de Bellas Artes, dependiente entonces del Ministerio de Educación Nacional, el 2 de febrero de 1962, con el nombre de “Museo Municipal de Jumilla”.

Siete años más tarde (1969) las instalaciones del aula del Instituto de Bachillerato se han quedado pequeñas, lo que unido a la necesidad de disponer del aula por el propio centro educativo, hicieron que se trasladara la colección al edificio que ocupa en la actualidad de la Plaza de la Constitución 3, ocupando toda la planta baja. Este traslado fue aprovechado por su director para crear la sección de etnografía. El edificio es compartido en esos momentos con una oficina de Extensión Agraria, instalada provisionalmente, durante 16 años, en el edificio, con posterioridad se instalaron en el mismo edificio: la Biblioteca Municipal y la Emisora Municipal.

En 1977 y a iniciativa de un nutrido grupo de asociaciones y colectivos de diversa índole y ámbito territorial, el Ayuntamiento Pleno acuerda ponerle el nombre de su fundador el Museo, en reconocimiento a su entrega e incansable labor a favor de recuperar el Patrimonio Cultural de la Comarca de Jumilla. Este mismo año, Ana Mª. Muñoz Amilibia, da comienzo a las excavaciones ordinarias en Coimbra del Barranco Ancho, que tendrán un punto álgido en 1981, con el hallazgo de la estela funeraria de los Jinetes de Coimbra.

Esta circunstancia, añadida al inicio de otras colecciones como la de la vid y el vino o la de arte religioso (después Bellas Artes) así como el desarrollo de excavaciones arqueológicas en yacimientos como El Prado, con aportación de otra estela funeraria ibérica, permitieron que el Museo ocupara, definitivamente, las tres plantas del citado edificio en 1983, siendo este un logro de su creador, por el que luchó desde el primer momento.

El 13 de marzo de 1989 se aprueban los primeros estatutos del Patronato del Museo, lo que le permite adquirir personalidad jurídica propia. Estatutos que se han modificado en dos ocasiones, para adaptarlos a los tiempos actuales; también fue uno de los primeros en inscribirse en el Sistema Regional de Museos.

Las continuas aportaciones de materiales y colecciones, que, bien por donación de los vecinos, en el caso de elementos etnográficos, bien por las excavaciones arqueológicas, tanto ordinarias como de urgencia, han hecho que el gran edificio de la Plaza de las constitución 3, se quede pequeño para tal cantidad de material, tanto expositivo como de fondos, lo que obligó, en un primer momento a buscar una nueva ubicación de la gran cantidad de objetos de la Sección de Enología, aunque esta no se llegó a volver a montar nuca, estando en un almacén desde 1988. Con posterioridad, y a lo largo de los años noventa, se buscó una nueva ubicación a los fondos almacenados, en distintos edificios municipales, para buscar nuevos espacios expositivos, hasta que por fin se acometieron las obras de rehabilitación y restauración del Palacio del antiguo Concejo, (construido en el siglo XVI) donde se trasladó la Sección de Arqueología, con todos sus fondos, el 2 de diciembre de 2001, donde se encuentran en la actualidad.

Precisamente el edificio del Concejo había sido restaurado expresamente para contener la Sección de Arqueología, entre los años 1997 –1999. Y durante el presente año de 2004, se ha procedido al cambio de vitrinas y expositores de la exposición permanente, así como del material gráfico y paneles explicativos, sustituyendo las vitrinas diseñadas el mismo año de 1956, por otras más acordes a los momentos actuales.

Con este cambio el Museo que inicialmente ocupara un aula del Instituto, tiene ahora dos edificios, uno para la Sección de Arqueología, y otro para el resto de Secciones que el Sr. Molina fue constituyendo a lo largo de la vida de ambos (Museo y su fundador)

SECCIONES DEL MUSEO

Como ya hemos apuntado, a lo largo de la historia del Museo, se han ido constituyendo secciones temáticas, en las que se agrupan colecciones de una misma materia. La primera colección que el Sr. Molina García reunió en su escuela, fue de minerales y fósiles, lo que con posterioridad dio origen a la Sección de Ciencias Naturales. Con posterioridad le siguieron la de Arqueología, Etnografía, de la que por razones obvias se desgajó la de Enología (colección de la vid y el vino) y la de Bellas Artes, que en un principio, el fundador del Museo la denominó de Arte Religioso, con la idea de agrupar en una misma sección los objetos propios de Bellas Artes, en su mayoría de carácter religioso y los abundantes elementos procedentes de la Semana Santa local.

SECCIÓN DE CIENCIAS NATURALES

Como ya hemos apuntado es la primera Sección constituida por Jerónimo Molina, debido a la gran afición que tenía al estudio del medio natural; así en su aula reunió una gran cantidad de rocas, minerales y fósiles de la zona de Jumilla, que servía de material didáctico a sus alumnos.

El descubrimiento y estudio de la “Jumillita”, hace que el intercambio de esta roca con otras instituciones de diversos puntos de España, incremente considerablemente la colección de rocas y minerales. Lo que se vio reforzado con la apertura del Museo, que permitió el incremento del referido intercambio con instituciones internacionales. También se produjeron donaciones de particulares, en un afán de colaborar con el nuevo Museo; destacamos la donación del Sr. Monné, que aportó una importante muestra de la geología catalana.

Las colecciones de geología y paleontología (ésta de carácter Comarcal) se vieron acompañadas de una importante donación de los hermanos Francisco y José Luis Lencina Gutiérrez, de sendas colecciones de lepidópteros y coleópteros, en cuyos órdenes de insectos, son respectivamente especialistas.

SECCIÓN DE ARQUEOLOGÍA

La arqueología fue la gran pasión de Jerónimo Molina, por lo que en los primeros años de sus salidas al campo, comenzó a acumular restos procedentes de diversos yacimientos, pero fundamentalmente de Coimbra del Barranco Ancho y El Prado. Lo que le llevó a estudiar la obra de Lozano Santa (“Contestania y Bastitania del Reino de Murcia”, 1794; e “Historia antigua y moderna de Jumilla”, 1800) y culminó en la publicación de las dos Cartas Arqueológicas de Jumilla (1973 y 1991).

En la actualidad se llevan catalogados en el término municipal de Jumilla 196 yacimientos arqueológicos, que abarcan todas las épocas de la humanidad, desde el Paleolítico a finales del medievo. Evidentemente en la exposición permanente del Museo, no están todos representados, sino aquellos que han aportado materiales más significativos.

Sin lugar a dudas la colección más importante de la Sección de Arqueología, es la procedente del Conjunto Arqueológico de Coimbra del Barranco Ancho. Conjunto compuesto por un yacimiento epipaleolitico, un asentamiento de la Edad del Bronce, un poblado del Bronce final, con su correspondiente necrópolis, una gran ciudad ibérica, con tres necrópolis y un santuario.

Destaca por su entidad e importancia, el pilar estela de los jinetes ibérico, decorado en sus cuatro caras, en tres de ellas jinetes y en la cuarta está representado el acto de la imposición de mano.

SECCIÓN DE ETNOGRAFÍA

El Sr. Molina García fue un visionario en su tiempo, al tomar la iniciativa, de recuperar y conservar todos los objetos, elementos, útiles y herramientas, que el progreso estaba desplazando y cuyo destino era el ostracismo y la desaparición. Al poco tiempo de estar ubicado definitivamente el Museo en la Plaza de la Constitución, en concreto en 1969, se hizo espacio y dedicó una habitación a los objetos de esparto, iniciando así la Sección de Etnografía.

De esta sección, sobresale la magnífica botica con una impresionante muestra de botes de farmacia, con albarelos que se fechan en el siglo XV, y que en su evolución llegan hasta nuestros días, con diseños cubistas de algunos de ellos; les acompañan una buena muestra de morteros y almireces, así como diversos elementos y herramientas de farmacopea. Todo perfectamente expuesto en muebles de época, propios de las boticas de siglos anteriores.

BELLAS ARTES

Esta sección, como ya hemos apuntado, el auge que en los últimos años ha tenido la Semana Santa local, ha aportado numerosos elementos al Museo, al haber sido sustituidos por otros más nuevos en sus respectivas cofradías y hermandades: túnicas, faroles, mazas, pértigas, trajes de romanos, etc. Así como la recuperación de una serie de fotografías de 1929, con un gran valor documental y etnográfico.

Se exponen también una serie de cuadros de tema religiosos, de varios artistas de diversa fortuna y estilo, que han sido donados en su mayoría. Destaca una talla de Santa Catalina, de autor anónimo, pero de una excelente calidad.

Francisco Gil González

Emiliano Hernández Carrión

 

ISSN 1696-974X © ArqueoMurcia 2003
CARM. Consejería de Educación y Cultura. Dirección General de Cultura. Servicio de Patrimonio Histórico

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